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¿Puede extraerse más petróleo todavía?
Ecotropía
(Barcelona).
La extracción de petróleo en yacimientos
que actualmente se consideran no rentables por las difíciles condiciones de
explotación utiliza métodos que pueden combinarse con tecnologías de fijación
de carbono y que además podrían beneficiarse de algunas cláusulas que aparecen
en los acuerdos contenidos en el protocolo
de Kioto.
En el número de noviembre
del 2002 de la revista electrónica C3Views se hace una revisión de
las tecnologías que pueden contribuir, a la vez, a fijar carbono y a aumentar
la extracción de crudo de pozos considerados no rentables, entre las cuales está
la de inyectar dióxido de carbono en yacimientos petrolíferos.
El principio es muy
sencillo, se inyecta CO2 al yacimiento para que actúe como
disolvente movilizando petróleo que de otro modo –aplicando
un bombeo tradicional– resultaría muy caro de extraer.
Para que esta técnica sea eficiente y barata es necesario tener una fuente de
CO2industrial próxima al
yacimiento, con unas emisiones que contengan una concentración mínima de CO2
del 80 por ciento. Extraer gas carbónico de las emisiones procedentes de
centrales de producción de energía eléctrica, por ejemplo, tendría un coste
excesivamente elevado por qué no se superan estos límites.
Algunos estudios
realizados, muestran la potencialidad de algunas regiones para aplicar este
método. Éste es el caso de Alberta (Canadá) dónde se ha calculado que la
producción adicional de petróleo podría cubrir las necesidades internas del
país durante tres años y además, secuestrar una cantidad importante de CO2
en el proceso. Una experiencia análoga se lleva realizado ya hace años en Texas
(Estados Unidos), dónde se producen actualmente 190 000 barriles por día en
pozos que de otro modo estarían abandonados. Sin embargo, el gran problema de
los yacimientos tejanos es que el CO2 que se utiliza no tiene un
origen industrial, sino que se extrae de yacimientos naturales.
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