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Los prolongados efectos del petróleo
Ecotropía
(Barcelona).
El 24 de marzo de 1989, el petrolero Exxon
Valdez encallaba en el estrecho del Príncipe William, en Alaska. Las
consecuencias ecológicas en los primeros días del vertido fueron catastróficas,
y supusieron la muerte de miles de aves, mamíferos y muchos otros organismos
marinos. Desde entonces han pasado ya casi quince años, sin embargo, los ecos
del accidente aún resuenan en las costas de Alaska.
Un grupo de investigadores
de la Universidad de Carolina del Norte,
encabezados por el doctor Charles H. Peterson, han publicado recientemente en
la revista Science un artículo
(«Long-Term Ecosystem Response to the Exxon Valdez Oil
Spill», 2003, 302: 2082-2086) que recoge los efectos causados
por el vertido del Exxon Valdez que aún hoy se están sintiendo.
El estudio revela que el crudo ha persistido en
cantidades sorprendentemente grandes bajo la superficie, manteniendo su toxicidad
más de una década. Además, han observado cómo se producían elevadas
mortalidades debido a pequeñas concentraciones de hidrocarburos que hasta la
fecha se consideraban seguras para los organismos vivos, planteándose la
necesidad de revisar los criterios de toxicidad de estos contaminantes.
Los vertidos de fuel en las zonas litorales constituyen
una de las mayores catástrofes ecológicas que tristemente se van repitiendo una
y otra vez y cuyos efectos se manifiestan en los ecosistemas durante años.
Más información en la red
The Exxon Valdez Oil Spill Trustee Council:
http://www.evostc.state.ak.us/
Información del accidente:
http://response.restoration.noaa.gov/photos/exxon/exxon.html
http://www.valdezalaska.org/
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