|
| | |
|
| | | |
|
Johannesburgo, una cumbre para dos mundos
Ecotropía (Barcelona).
Durante diez días la
ciudad sudafricana de Johannesburgo ha acogido el Segundo Encuentro
Internacional sobre Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de la Organización de las Naciones Unidas. La cumbre de Río, en 1992, sirvió para
tomar conciencia de la insostenibilidad de un sistema con fecha de caducidad.
Diez años después, incumplidos gran parte de los objetivos marcados, la ONU ha
optado en Río+10 por plantear una línea de trabajo más pragmática, y propuso una convocatoria que, además de contar con los líderes
de gobierno, tuviera una amplia representación de grupos sociales y económicos.
Por ello la cumbre ha significado el primer gran intento para afrontar y
acortar la inmensa distancia entre países ricos y pobres. Un paso
indispensable para llevar al camino de la realidad la resolución de problemas de urgente
tratamiento que la cumbre ha identificado en cinco palabras clave: agua, energía, salud, agricultura y
biodiversidad.
Sin embargo, y a pesar de
los esfuerzos de la ONU, gran parte de las propuestas han acabado
convirtiéndose en un campo de batalla donde el entendimiento no ha sido siempre
posible. Sólo en algunos casos han llegado a concretarse acuerdos reales, con
cifras específicas y repercusiones directas sobre la población y el medio
ambiente.
Entre los acuerdos
alcanzados en la cumbre, y recogidos en el llamado Plan de Acción, destaca el
compromiso de la comunidad internacional de reducir a la mitad el número de
personas que no disponen de acceso a agua potable antes del 2015, lo que en la
práctica significa abastecer de agua a 2400 millones de personas. Otra grata
sorpresa ha sido el anuncio de Rusia, Canadá y China, el país más poblado del planeta, de firmar el
Protocolo de Kioto. Su entrada en vigor requiere que lo hayan ratificado 55
países que representen por lo menos un 55% del total de emisiones de dióxido de
carbono. Ante la negativa de adhesión de Estados Unidos, la ratificación de
Rusia y China era imprescindible para la puesta en marcha del protocolo.
En el cajón de los fracasos (pero también de las propuestas) ha quedado el intento de la Unión Europea por concretar en cifras y
plazos la instauración de energías renovables. La propuesta (no aprobada) ha sido
incluir en el Plan de Acción un compromiso según el cual, antes del 2010, un 15% del
total de energía consumida proceda de fuentes de energía renovable. La imposibilidad
por convertir este punto en algo más que una declaración de intenciones ha
llevado a la UE a promover un plan de acción al que, al cierre de la cumbre, se habían sumado los países iberoamericanos, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Suiza, Turquía y los países bálticos, además de las numerosas islas-Estado del planeta, cuyo territorio está amenzado por el cambio climático.
Los resultados del Segundo Encuentro
Internacional sobre Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente han podido ser decepcionantes... Pero, tímidamente, asoman dos ideas hacia el largo camino que ha de llevar a Johannesburgo+10: por un lado, Europa parece haber tomado una mayor iniciativa política y, por otro, el futuro del planeta depende de la inversión en fuentes de energía renovable. Veremos qué ocurre en los próximos diez años.
Puede consultarse un
avance del Plan de Acción en: http://www.johannesburgsummit.org/html/documents/summit_docs/0409_plan_final.pdf
Más información en la red
Johhanesburg
Summit 2002
Johhanesburg
Summit 2002. Global Challenge. Global Opportunity. Trends in Sustainable
Development
|