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Uso de especies vegetales
para controlar ambientes contaminados
Ecotropía
(Barcelona).
El concepto de "planta hiperacumuladora"* fue establecido por R.R. Brooks y
sus colaboradores en 1977, para describir a aquellas plantas que contenían
niveles de níquel equivalentes o superiores a 1000 microgramos de metal por
gramo de materia seca (0,1%). Aunque el níquel no está considerado como un
elemento esencial para las plantas, sí se trata del elemento hiperacumulado por
el mayor número de especies vegetales y actualmente integra la lista de
elementos esenciales de las plantas. Otros metales como cinc, magnesio,
manganeso y cobre son requeridos por las plantas en, al menos, pequeñas
cantidades. No obstante, cuando los niveles de metales en plantas sobrepasan un
determinado umbral, resultan tóxicos para un amplio margen de vegetales. Sólo
determinadas especies pueden hiperacumular metales. Actualmente se conocen
plantas hiperacumuladoras no sólo de níquel, sino también de zinc, cobre,
selenio, cadmio, manganeso y cobalto.
A pesar de que esas plantas se conocían ya antes de 1977,
no llamaron la atención de la mayoría de los científicos hasta casi una década
después. Desde entonces, ha emergido en torno a ese grupo de plantas “raras” un
interés multidisciplinario, además de científico, también económico, y en
disciplinas tan diversas como la fisiología vegetal, la arqueología, la exploración
mineral, la fitoenmienda o fitorremedio*,
la fitominería, etc.
Los mayores inconvenientes que presentan las plantas nativas
hiperacumuladoras de metales son sus relativamente bajas biomasas, lentas tasas
de crecimiento y el desconocimiento que hay de plantas hiperacumuladoras de
determinados contaminantes metálicos como el arsénico y el plomo. Por otra
parte, las plantas cultivadas que muestran un rápido crecimiento y una elevada
biomasa son sensibles a los metales y solamente acumulan bajas concentraciones
de metales. Por tanto, un anhelado objetivo es conseguir especies que, con
aceptables tasas de crecimiento y elevada biomasa, sean capaces de
hiperacumular metales. El cultivo de plantas y la biotecnología tienen en ese
anhelo un gran reto. Para lograrlo, se precisan conocimientos tan básicos como
el mecanismo de internalización celular de determinados metales, el sistema de
transporte entre raíz y parte aérea, la existencia o no de algún mecanismo de
exclusión, etc. En este sentido, los estudios realizados en plantas cultivadas que
son capaces de tolerar determinados niveles de metales aportan interesantes
referencias. No obstante, como muy acertadamente publicó L.V.
Kochian (1995), de manera reiterada, la ausencia de esos conocimientos básicos
es casi una constante precariedad en la consecución de los objetivos.
El gran interés despertado por las plantas
hiperacumuladoras, especialmente para destoxificar un ambiente contaminado
(fitorremedio), obliga también a resolver otros problemas relativos a otras
disciplinas; Brooks (1989) hace hincapié en ello y destaca que, cuando se potencie la
investigación conjunta de diversos campos como botánica, fisiología vegetal,
agronomía, química y genética, probablemente se inicie un brillante futuro para
el fitorremedio. Algunos de estos aspectos han sido recientemente comentados por
especialistas europeos y americanos en la reunión impulsada por la Unión
Europea, a través de su Acción COST
837, y que tuvo lugar en abril del 2001 en Madrid (España), con el título de
“Phytoremediation of trace elements in contaminated soils and waters (with
special emphasis on Zn, Cd, Pb and As)".
El entorno de las plantas hiperacumuladoras revela la
necesidad de impulsar mayores conocimientos multidisciplinarios que aumenten la
rentabilidad y eficacia de dichas plantas: sus aplicaciones son interesantes en
muchas áreas, y particularmente importantes en la protección del medio
ambiente.
María
Dolores Vázquez es profesora del Departamento de Biología Animal,
Vegetal y Ecología, Unidad de Fisiología Vegetal, Facultad de Ciencias, Universidad Autónoma de Barcelona
Más información en la red
International Journal of Phytoremediation:
http://www.aehs.com/journals/phytoremediation/
Bibliografía sobre fitorremedio:
http://www.rtdf.org/public/phyto/phytobib/biba-b.html#B
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