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Uso de especies vegetales para controlar ambientes contaminados

María Dolores Vázquez 5/12/01

Ecotropía (Barcelona). El concepto de "planta hiperacumuladora"* fue establecido por R.R. Brooks y sus colaboradores en 1977, para describir a aquellas plantas que contenían niveles de níquel equivalentes o superiores a 1000 microgramos de metal por gramo de materia seca (0,1%). Aunque el níquel no está considerado como un elemento esencial para las plantas, sí se trata del elemento hiperacumulado por el mayor número de especies vegetales y actualmente integra la lista de elementos esenciales de las plantas. Otros metales como cinc, magnesio, manganeso y cobre son requeridos por las plantas en, al menos, pequeñas cantidades. No obstante, cuando los niveles de metales en plantas sobrepasan un determinado umbral, resultan tóxicos para un amplio margen de vegetales. Sólo determinadas especies pueden hiperacumular metales. Actualmente se conocen plantas hiperacumuladoras no sólo de níquel, sino también de zinc, cobre, selenio, cadmio, manganeso y cobalto.

A pesar de que esas plantas se conocían ya antes de 1977, no llamaron la atención de la mayoría de los científicos hasta casi una década después. Desde entonces, ha emergido en torno a ese grupo de plantas “raras” un interés multidisciplinario, además de científico, también económico, y en disciplinas tan diversas como la fisiología vegetal, la arqueología, la exploración mineral, la fitoenmienda o fitorremedio*, la fitominería, etc.

Los mayores inconvenientes que presentan las plantas nativas hiperacumuladoras de metales son sus relativamente bajas biomasas, lentas tasas de crecimiento y el desconocimiento que hay de plantas hiperacumuladoras de determinados contaminantes metálicos como el arsénico y el plomo. Por otra parte, las plantas cultivadas que muestran un rápido crecimiento y una elevada biomasa son sensibles a los metales y solamente acumulan bajas concentraciones de metales. Por tanto, un anhelado objetivo es conseguir especies que, con aceptables tasas de crecimiento y elevada biomasa, sean capaces de hiperacumular metales. El cultivo de plantas y la biotecnología tienen en ese anhelo un gran reto. Para lograrlo, se precisan conocimientos tan básicos como el mecanismo de internalización celular de determinados metales, el sistema de transporte entre raíz y parte aérea, la existencia o no de algún mecanismo de exclusión, etc. En este sentido, los estudios realizados en plantas cultivadas que son capaces de tolerar determinados niveles de metales aportan interesantes referencias. No obstante, como muy acertadamente publicó L.V. Kochian (1995), de manera reiterada, la ausencia de esos conocimientos básicos es casi una constante precariedad en la consecución de los objetivos.

El gran interés despertado por las plantas hiperacumuladoras, especialmente para destoxificar un ambiente contaminado (fitorremedio), obliga también a resolver otros problemas relativos a otras disciplinas; Brooks (1989) hace hincapié en ello y  destaca que, cuando se potencie la investigación conjunta de diversos campos como botánica, fisiología vegetal, agronomía, química y genética, probablemente se inicie un brillante futuro para el fitorremedio. Algunos de estos aspectos han sido recientemente comentados por especialistas europeos y americanos en la reunión impulsada por la Unión Europea, a través de su Acción COST 837, y que tuvo lugar en abril del 2001 en Madrid (España), con el título de “Phytoremediation of trace elements in contaminated soils and waters (with special emphasis on Zn, Cd, Pb and As)".

El entorno de las plantas hiperacumuladoras revela la necesidad de impulsar mayores conocimientos multidisciplinarios que aumenten la rentabilidad y eficacia de dichas plantas: sus aplicaciones son interesantes en muchas áreas, y particularmente importantes en la protección del medio ambiente.

María Dolores Vázquez es profesora del Departamento de Biología Animal, Vegetal y Ecología, Unidad de Fisiología Vegetal, Facultad de Ciencias, Universidad Autónoma de Barcelona

Más información en la red
International Journal of Phytoremediation: http://www.aehs.com/journals/phytoremediation/
Bibliografía sobre fitorremedio: http://www.rtdf.org/public/phyto/phytobib/biba-b.html#B


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