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Nueva política fiscal
para la gestión de residuos municipales
Ecotropía
(Barcelona).
En
los últimos años la cantidad de residuos municipales generados ha aumentado de
forma continuada, en paralelo a los cambios acaecidos en las formas de
producción y consumo. Esta tendencia ha hecho de los residuos un problema
ambiental de primera magnitud con implicaciones en ámbitos tan variados como el
agotamiento de materias primeras, la emisión de contaminantes atmosféricos, la
contaminación de las aguas subterráneas, la salud, etc.
El
enfoque tradicional, donde los tratamientos finalistas (vertederos e
incineradoras) juegan un papel central, debe ser abandonado por irracional,
pues la lógica lineal (producción, consumo, «eliminación») es por definición
insostenible. Por oposición, debe imponerse una lógica de carácter más
circular, en la que las acciones de tipo preventivo asuman el papel central.
Este planteamiento queda sintetizado con las ya famosas 3 erres:
reducción, reutilización y reciclaje. Es decir, el mejor residuo es aquél que
no se produce, pero una vez producido la prioridad debe ser reintroducirlo de
nuevo como producto o como materia primera para la producción.
Para
avanzar en este sentido es necesario un conjunto de actuaciones en paralelo:
cambios en los sistemas de recogida, cambios en las instalaciones de
tratamiento, cambios en la mentalidad de los ciudadanos como consecuencia de
una educación ambiental intensa, etc.; pero también es necesario que se
modifique la fiscalidad de los residuos de modo que sea coherente con el resto
de iniciativas.
A escala municipal el instrumento fiscal
principal es la tasa de basuras. En España lo más común es que esta tasa
–donde existe– sea igual para todos los hogares
(en algunos casos la tasa discrimina por calles o es proporcional al agua
consumida en el inmueble) sin hacer discriminación alguna respecto a la
cantidad de basuras generadas o su tipología, ni del hecho de si se participa o
no de la recogida selectiva. Sin embargo, hay un municipio que ha decidido
romper con estos sistemas y avanzarse a ellos implementando por primera vez en
el Estado una tasa basada en la generación efectiva de residuos de cada hogar,
de forma similar a como se hace en muchos otros países con una gestión de los
residuos ecológicamente más respetuosa.
El
caso de Torrelles de Llobregat
Desde el pasado 14 de
enero del 2003 está en funcionamiento la primera tasa de basuras en el Estado
español basada en un sistema de pago por generación, es decir, una tasa
definida en función de la cantidad y tipo de basuras que genera cada hogar o
establecimiento comercial.
El proyecto se ha
implementado en el municipio de Torrelles de Llobregat (Barcelona).
Torrelles de
Llobregat (4100 habitantes
aproximadamente) cuenta con una tradición en la gestión ambientalmente correcta
de las basuras, con más de diez años de experiencia desde el inicio de las
recogidas selectivas de papel y vidrio y siendo el primer municipio en
Cataluña, conjuntamente con Molins de Rei, en implantar la recogida selectiva
de la materia orgánica. En la actualidad ya está recuperando el 53 por ciento
de sus residuos.
El 13 de enero se
retiraron todos los contenedores, a excepción de los iglúes de vidrio, y a
partir de la noche del 14 está en vigor una recogida puerta a puerta de los
residuos, parecida a la desarrollada en Tiana, Tona,
Riudecanyes y otros
municipios catalanes (hasta 15 en la actualidad, y 20 más en los próximos
meses), con días diferentes de recogida para cada fracción. El urbanismo
esencialmente horizontal del municipio facilita una recogida de este tipo,
aunque es importante señalar que también existe un número importante de
inmuebles con 6 o más viviendas, para las cuáles en algunos casos ha sido
necesario adoptar soluciones de recogida específicas.
Las
fracciones recogidas puerta a puerta son la materia orgánica, la inorgánica y
el papel y cartón. En Torrelles no existe recogida selectiva de envases puesto
que está en funcionamiento el modelo Residu Mínim, según el
cual todos los residuos inorgánicos tienen como destinación la planta de triaje
(ubicada en Molins de Rei), y que hasta el momento ha conseguido resultados de
reciclaje de envases muy superiores a los conseguidos con una recogida
selectiva de envases en áreas de aportación.
A los
ciudadanos se les recogerán gratuitamente en la puerta de su casa los residuos
orgánicos y el papel, tres y una vez por semana, respectivamente. Sin embargo,
la gran novedad desde el punto de vista tributario la constituye la recogida de
la fracción inorgánica (envases más resto, puesto que en Torrelles no existe
recogida específica para envases). Esta fracción sólo se recoge de la puerta de
cada vivienda si es entregada en unas bolsas de basura estandarizadas por el
Ayuntamiento. Los ciudadanos deben comprar estas bolsas en establecimientos
acreditados y en su precio está incorporada una parte de la tasa de basuras. De
este modo, a más bolsas utilizadas más se paga de tasa de basuras, con lo que
se crea un incentivo hacia la reducción y el reciclaje. Se trata de bolsas de
plástico de 40 litros, impresas de forma distintiva, translúcidas y con un
coste unitario para el año 2003 de 0,60 euros.
También llevan asociada
una tasa otras dos bolsas que el Ayuntamiento ha estandarizado: bolsas
compostables para gran generación de fracción vegetal (que es recogida en la
puerta los mismos días que la fracción orgánica) (0,4 euros/unidad) y bolsas
para la fracción inorgánica de tamaño industrial y para uso exclusivo de los
establecimientos comerciales (1,5 euros/unidad). Los comercios grandes
generadores de materia orgánica deben alquilar unos contenedores para su uso
exclusivo, que pagan en función de su tamaño y periodicidad de recogida. A
diferencia de la fracción inorgánica en que el pago es proporcional a la
generación sea ésta cual sea, en el caso de la materia orgánica, a medida que
aumenta la generación, el precio por litro de los contenedores asignados
disminuye para tratar de favorecer la recogida selectiva.
Mediante la venta de las
bolsas estandarizadas y el alquiler de los contenedores a los grandes
generadores de fracción orgánica el Ayuntamiento pretende ingresar el 50 por
ciento de la recaudación total. La otra mitad se ingresará mediante una cuota
fija, conceptualmente parecida a la que hasta ahora estaba en vigor, muy
similar a la que tienen la mayoría de ayuntamientos.
La nueva tasa es más justa y transparente para los
usuarios y, conjuntamente con la implantación de la recogida puerta a puerta,
incrementará aún más los niveles de recuperación. La experiencia permitirá
obtener abundantes datos empíricos sobre el efecto real que puede tener la
implementación de sistemas de pago por generación sobre la reducción de
residuos y sobre los niveles de reciclaje.
Ignasi Puig Ventosa es
licenciado en Ingeniería Industrial y doctorando en Ciencias Ambientales en el Institut
de Ciència i Tecnologia (ICTA) de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Actualmente trabaja en la empresa ENT Medi Ambient i Gestió.
Más información en la red
Ayuntamiento de Torrelles
de Llobregat: http://www.torrelles.com/
EPA, Pay as
you throw (payt): http://www.epa.gov/payt/
Variable
Rate Pricing based on Pay-As-You-Throw as a Tool of Urban Waste Management:
http://web.tu-dresden.de/intecuspayt/
Junta de Residus de la Generalitat de Catalunya:
http://junres.gencat.net/
Entitat Metropolitana del Medi Ambient:
http://www.ema-amb.com/
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