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El gas radón como herramienta para las ciencias de la tierra y el medio ambiente

Lluís Font Guiteras* 7/03/02

Ecotropía (Barcelona). El radón es único al ser gas, noble y radiactivo en todos sus isótopos. Estas tres características lo hacen muy atractivo para estudios ambientales y para las ciencias de la tierra, ya que puede desplazarse grandes distancias en la tierra y en la atmósfera, ser medido con gran precisión y utilizado como trazador o indicador de varios procesos ambientales en la litosfera, hidrosfera y atmósfera. En este artículo se describe de forma sucinta algunas de las principales aplicaciones del gas radón en las ciencias de la tierra y el medio ambiente, aunque seguramente nuevas aplicaciones irán apareciendo en los próximos años.

El radón se genera en la corteza terrestre como consecuencia de la desintegración del radio, desde donde emigra a través de los poros del suelo hacia la superficie de la corteza terrestre, exhalándose e incorporándose a la atmósfera. Como cualquier otro gas, se halla sometido a los mismos procesos de transporte, en virtud de los cuales se mezcla con los demás constituyentes de la atmósfera, generalmente por difusión turbulenta provocada por el viento y los movimientos convectivos. Debido a su solubilidad en el agua, el radón se halla presente en mayor o menor medida en la hidrosfera, presentando concentraciones normalmente pequeñas en las aguas superficiales y en las oceánicas, pudiendo presentar concentraciones muy elevadas en aguas subterráneas.

Predicción de terremotos

En general, fenómenos dinámicos tales como cambios en la presión de las rocas, creación, aumento o sellado de fisuras y grietas en la corteza, influyen en los mecanismos de generación (emanación) y transporte del radón en el suelo. En 1967 Ulomov observó un aumento continuo de la concentración de radón en aguas subterráneas desde unos 6 años antes de un terremoto de magnitud M = 5,2. Desde entonces se han venido observando periódicamente correlaciones entre cambios en los niveles de radón, ya sea en el suelo o en aguas subterráneas, y terremotos, de manera que el radón ha pasado a ser considerado un indicador más para la predicción de terremotos, junto con los cambios en la velocidad de ondas sísmicas, en los flujos de aguas subterráneas, en la resistividad, etc.1

Vigilancia volcánica

El radón constituye un componente de los fluidos asociados a los volcanes (vapores, aguas subterráneas, o gases del suelo), lo que ha llevado a la medida de la concentración de radón en dichos fluidos para investigar la estructura y el comportamiento de los volcanes. En particular, se han observado aumentos de la concentración de radón importantes previos a la erupción de volcanes. Actualmente, se están llevando a cabo muchas campañas de medida en zonas de volcanes activos para ayudar en la predicción de las erupciones.2

Prospección de yacimientos de uranio

La dilución del radón en la atmósfera hace que la concentración en ella sea varios órdenes de magnitud inferior a la del espacio intersticial en la corteza terrestre. Consecuentemente, existe un gradiente de concentración permanente en la interfase corteza-atmósfera que produce una exhalación continua de radón hacia la atmósfera, no llegándose nunca al equilibrio. Dicha exhalación es proporcional al contenido en radio del suelo, el cual a su vez es en general, proporcional al contenido en uranio. Así, medidas de la exhalación de radón que den valores superiores a dos o tres veces el valor medio del fondo, se consideran indicadoras de la presencia de yacimientos de uranio.3

Energía geotérmica

La contribución del radón a la explotación de energía geotérmica* se produce a dos niveles. Por un lado, la medida de niveles de radón anómalos en el suelo de la superficie de un campo geotérmico permite la identificación de fallas geológicas activas, lo que conjuntamente con medidas de la resistividad eléctrica*, gravedad, etc. permite optimizar la eficiencia de la prospección, reduciendo el número de perforaciones. Por otro lado, la medida de los isótopos del radón, junto con la de sus predecesores (isótopos de radio) permite el estudio de la evolución termodinámica de la reserva geotérmica y de sus características, tales como la entalpía, el proceso de recarga, el potencial de la reserva para incrementar la producción, etc.4

Estudio de sistemas kársticos

La solubilidad del radón en el agua, lo hace también interesante para estudios hidrogeológicos en general, y para la caracterización de sistemas kársticos en particular. Efectivamente, se ha utilizado el radón como trazador en acuíferos kársticos. Recientes estudios en los que se ha medido continuamente la concentración de radón en los manantiales de distintos acuíferos, muestran que es posible correlacionar los niveles de radón con el flujo de salida en el manantial, y comparar su dinámica con la de la temperatura y conductividad del agua.5

Origen de masas de aire, estabilidad vertical de la atmósfera y evaluación de las fuentes de un determinado contaminante atmosférico

La concentración de radón en el aire puede proporcionar información acerca de la historia de la masa de aire desde su origen hasta la estación de medida. Si ésta se encuentra en un lugar continental suficientemente alejado de las costas, las concentraciones de radón serán prácticamente independientes de la dirección del viento, ya que, a groso modo, la incorporación del radón a la atmósfera a partir de la corteza continental es constante. Sin embargo, cuando la estación de medida se encuentra próxima a la costa, las masas oceánicas presentan concentraciones de radón significativamente menores que las procedentes de otras direcciones de origen continental, ya que la exhalación del radón en las aguas oceánicas es muy inferior a la de los continentes.

El radón ofrece una alternativa conveniente a métodos convencionales para la medida de la altura de la capa de mezcla atmosférica (h), tales como torres meteorológicas y globos sonda. En efecto, puede demostrarse que la medida de la variación de la concentración de radón en el aire permite el cálculo de la variación de h en función del tiempo, conocida la exhalación continental de radón, y la velocidad media del viento. Una vez caracterizada h, y medida la variación temporal de un contaminante vertido a la atmósfera, es posible determinar la intensidad de la fuente de contaminación. Esta metodología ha sido, por ejemplo, utilizada con éxito para la evaluación de la intensidad de la fuente de dos contaminantes urbanos, los iones grandes positivos, y el plomo, ambos procedentes del tráfico automóvil. 6,7

Bibliografía
1 J. U. Heinicke, G. Koch, G. Martinelli: Geophys Res Letters 1995; 22: 771.
2 D. M. Thomas: «Radon gas as a tracer for volcanic proceses», En: L. Tommasino et al. (eds.), Proc. Int. Workshop on Radon Monitoring in Radioprotection, Environmental Radioactivity and Earth Sciences, Trieste, World Scientific, Singapore, 1990: 295-314.
3 H.A. Khan, A.A. Qureshi, R. Brant: «Mineral exploration based on radon measurements», En: G. Furlan, L. Tommasino (eds.), Proc. 2nd Workshop on Radon Monitoring in Radioprotection, Environmental and/or Earth Sciences, Trieste, World Scientific, Singapore, 1991: 472-485.
4 M. Balcázar et al.: «Geothermal energy prospecting in El Salvador», Nucl Tracks Radiat Meas 1993; 22: 273.
5 H. Surbeck, L. Eisenlohr: «Radon as a tracer in hydrogeology; a case study», Gas Geochemistry (supl. Environ Geochem Health) 1995; 16: 91.
6 L. Garzón et al.: «Lead concentrations and source strength in the atmosphere of an urban site», Atmospheric environment 1986; 20: 1441.
7 C. González, L. Garzón: «Utilización del radón atmosférico en la determinación de la estabilidad vertical de la baja atmósfera en un núcleo urbano. Influencia de los regímenes de viento en el contenido de radón», Anales de Física de la Real Sociedad Española de Física y Química 1978; 74 (1).

Lluís Font Guiteras pertenece al Grupo de Física de las Radiaciones del Departamento de Física de la Universitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra (Cerdanyola del Vallès).

Más información en la red
Información acerca de las propiedades fisicoquímicas del radón como elemento:
www.webelements.com


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