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Las ciudades desde el espacio: usos potenciales de la teledetección
Ecotropía
(Barcelona).
La rápida expansión
de las áreas urbanas constituye un gran desafío ambiental para el siglo XXI.
Según Roberta B. Miller y Christopher Small, de la Universidad de Columbia en la ciudad de
Nueva York, no existe una buena comprensión ni de los impactos urbanos al medio
natural ni de los factores urbanos que conducen a cambios ambientales. Sin
embargo, la mayor disponibilidad y la mejora de la resolución de las imágenes
de los satélites de observación de la Tierra junto con otras fuentes de
información geoespacial podrían facilitar el desarrollo de nuevos instrumentos
y enfoques para entender el medio urbano y algunos de sus problemas asociados [Environmental Science & Policy
2003; 6 (2): 129-137].
El «medio urbano» se define como la interacción
entre el crecimiento urbano y el cambio ambiental a causa de este crecimiento.
Según los autores, existen tres componentes escalares de este medio que
caracterizan las ciudades actuales: el medio físico local de las ciudades (como
hábitat densamente poblado que difiere ambientalmente de las áreas no urbanas),
los sistemas ambientales formados por las ciudades y sus alrededores (los
bosques y las tierras agrícolas cercanas son absorbidas y transformadas, se
fragmentan los ecosistemas, etc.), y las implicaciones ambientales de la red
global de las grandes ciudades (existen estrechas relaciones entre ellas a
través del transporte, el comercio y la migración de la población).
Para entender las
dinámicas complejas que forman parte del medio urbano es necesario poseer
observaciones detalladas de las variables que describen el estado del medio
físico y que influyen directamente en la salud y el confort humano: la
temperatura del aire y la superficial, la velocidad y dirección del viento, la
precipitación, la humedad o la concentración de partículas. No obstante, la
dificultad operativa o económica de medirlas directamente en las escalas
temporales y espaciales necesarias para entender los procesos que las controlan
en el contexto urbano causa, a menudo, una carencia de información básica.
En este sentido, la
teledetección proporciona medidas indirectas de estas propiedades físicas
críticas que son difíciles o caras de conseguir in situ. Además, la
teledetección posee otras ventajas que deben aprovecharse en su aplicación como
son la amplia cobertura espacial o la cómoda actualización de los datos, con una
resolución temporal muy alta (diaria). Por ejemplo, puede proporcionar una
visión sinóptica de la temperatura superficial de las ciudades que podría
mejorar la comprensión del microclima térmico y su influencia en la mortalidad,
morbosidad y calidad de vida.
En algunos casos, la
aplicación de la teledetección está limitada por la existencia de otras fuentes
tradicionales de información que se obtienen y se entienden más fácilmente.
Este es el caso de la planificación urbana en el primer mundo. En los países
subdesarrollados, en cambio, la teledetección es una gran oportunidad de
disponer de observaciones fundamentales del crecimiento urbanístico y de las
condiciones ambientales que históricamente no estaban disponibles mediante
otras fuentes.
Más información en la red
Satélite
LANDSAT:
http://landsat.gsfc.nasa.gov/
Center for
International Earth Science Information Network: http://www.ciesin.org/
Shuttle radar topographic mapping:
http://www.jpl.nasa.gov/srtm
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