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¿Se recupera el ozono en el Ártico?
Ecotropía
(Barcelona).
Durante los últimos años, el vórtice polar* de la
estratosfera ártica que aísla el aire frío del interior del aire más cálido del
entorno, se ha hecho más intenso y persistente. De forma parecida a lo que
sucede durante la primavera antártica, la columna de ozono estratosférico se ha
reducido en un 30%, con máximos del orden del 70% en algunas zonas. Por otra
parte, la presión en superficie disminuye, así como la extensión cubierta por
hielo.
¿Cuál es la causa de estos cambios? ¿Son estos
procesos indicadores de un futuro con cambios más intensos? Los modelos
predictivos son las únicas herramientas de que dispone la ciencia para
responder a estas cuestiones, pero éstos todavía no reproducen con la
suficiente precisión las tendencias medias del clima ártico. La ciencia, pues,
tiene hoy todavía serias dudas sobre la viabilidad de los modelos como
herramientas de predicción fiables de los cambios del clima en el Ártico. Como
en otras zonas del mundo, actualmente se está haciendo un gran esfuerzo en
convertir en operativos y útiles los modelos de circulación general a escala
regional. En la revista
Science
[2003; 299 (5604): 215-216],
Drew Shindell del Goddard
Institute for
Space Studies de Nueva York explica cómo se realiza esta regionalización (downscaling),
utilizando los datos sobre la destrucción del ozono estratosférico medidos en
la región como indicador de prueba del modelo.
La elección parece obvia. Sin embargo, la evolución
del ozono en el Ártico es muy variable y sensible a la meteorología local. En
efecto, en invierno, el vórtice ártico, donde se pierde ozono con más rapidez,
se ve afectado por las ondas planetarias causadas por los contrastes térmicos
entre el continente y el mar. Los modelos, sin embargo, todavía son incapaces
de explicar las diferencias de temperatura observadas mediante radiosondas y
satélite, con lo cual, no reflejan de forma adecuada las ondas planetarias que
influyen en el vórtice ártico.
En su artículo, Shindell analiza cuál puede ser la
causa de estas discrepancias entre el funcionamiento de los modelos y la
realidad. Por otra parte, afirma que en dos estudios recientes se ha demostrado
que la modulación de las ondas planetarias y el enfriamiento del vórtice polar
pueden provocar un retraso considerable en la recuperación del ozono ártico.
En definitiva, todos los modelos prevén la
recuperación del ozono ártico, pero sigue siendo una incógnita cuándo comenzará
esta recuperación o cuál será el consiguiente calentamiento de los continentes
en invierno. En los próximos años asistiremos a constantes cambios sobre las
predicciones del cambio del clima en todo el globo pero también en el Ártico.
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