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La ecología de los cambios ambientales
Ecotropía
(Barcelona).
Una de las cuestiones más relevantes actualmente es la respuesta de los ecosistemas, en general, y de las especies vegetales, en particular, a los cambios ambientales de gran escala. Muchas veces el problema estriba en la escala de tiempo. ¿Cuánto tiempo hay que esperar y qué experimentos hay que realizar para determinar cómo cambian las cubiertas vegetales en función de los cambios ambientales? Los ecofisiólogos estudian estos problemas con diversas estrategias. Recientemente, en la revista Science se han publicado diversos trabajos que analizan cómo han cambiado en el pasado los ecosistemas a tenor de los cambios ambientales reinantes. Dos de estos trabajos más recientes versan sobre las zonas tropicales, donde se ha puesto mucho interés en comprender con exactitud cómo evolucionan estos ecosistemas dada la gran sensibilidad a los cambios ambientales a que están sometidos. Estos dos estudios (Hughen et al.: Science 2004; 304: 1955; Jennerjahn et al.: Science 2004; 306: 2236) obtienen resultados aparentemente contradictorios acerca de la respuesta de la vegetación a los cambios de las condiciones ambientales pasadas. Hughen y sus colegas han obtenido que en Venezuela la vegetación tropical respondió a cambios en las condiciones ambientales del pasado en menos de 50 años, mientras que Jennerjahn informa que en Brasil, la respuesta de la vegetación se produjo en escalas de tiempo del orden del milenio.
¿Significan estos resultados, aparentemente contradictorios, que hay un conflicto en la comprensión de los cambios ambientales en la vegetación? La respuesta es no. Probablemente la causa de la discrepancia entre los resultados de los dos estudios sea los diferentes mecanismos de respuesta de la vegetación a cambios ambientales rápidos. Los estudios comentados anteriormente se han realizado a partir de datos paleoclimáticos. En concreto, el estudio de Jennerjahn y sus colegas se basa en estudios de registros de sedimentos durante el Cuaternario, que alcanzan aproximadamente hasta hace unos 85000 años. En los dos estudios se pudo contrastar el cambio en las condiciones del océano comparado con las condiciones del continente a partir del mismo sedimento marino.
Un tercer estudio (Tzedakis et al.: 2004; 306: 2231), también publicado en Science, pero esta vez correspondiente a estudios del clima del pasado a partir de registros de polen del Sur de Europa, muestra que en pleno período interglaciar, fluctuaciones de las condiciones ambientales indujeron cambios sustanciales en la extensión de la cobertura arbórea. Períodos secos y fríos pudieron superar un umbral ecológico para las poblaciones de algunas especies de árboles que hicieron disminuir sustancialmente el número de pies. Cuando las condiciones ambientales se recobraron, el bosque no recuperó la situación anterior a los cambios. De alguna manera, estos estudios proponen implícitamente, que la respuesta de los sistemas vegetales sigue algún tipo de ciclo de histéresis, como la que ha sido propuesta por algunos climatólogos para el funcionamiento de la corriente termohalina en el Atlántico Norte.
En cualquier caso, estos tres artículos poden de relieve que la distribución de los diferentes tipos de vegetación, incluso la estructura de los ecosistemas, depende de los valores umbrales de diversas variables que caracterizan las condiciones ambientales: duración de la estación seca, duración y magnitud de los valores de la temperatura mínima, temperatura media anual y estacional, precipitación anual y estacional, etc. El número de variables y la magnitud de los umbrales, naturalmente, no es el mismo para todas las especies vegetales y, por lo tanto, algunas pueden responder en cuestión de pocos años, como en Venezuela, o en cuestión de miles de años, como en Brasil.
Para saber más:
www.sciencemag.org (10.1126/science.1107481)
www.nature.com (S. Rahmstorf: Nature 1995; 378: 145)
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