Rubes Editorial
Centre d'Estudis Ambiental (UAB)

Portada | Temas | Archivo | Glosario | Buscar | Navegador | Medios | Suscripción | Créditos |

Noticias Archivo  

Baterías recargables de magnesio: más energía con menos impacto

19/06/03

Ecotropía (Barcelona). Las vías que conducen a una mejora ambiental son, a veces, muy indirectas. El desarrollo de vehículos propulsados mediante motores eléctricos o los dispositivos electrónicos portátiles precisan de baterías lo más ligeras posible y de gran autonomía. Las baterías actuales de cadmio, níquel, litio o plomo proporcionan esta autonomía pero son pesadas y no están exentas de riesgos ambientales. Sin duda, uno de los grandes retos con que se enfrenta la electroquímica moderna es el desarrollo de baterías con gran capacidad energética, recargables y que estén compuestas de materiales fácilmente reciclables o desechables.

Así pues, desde hace más de veinte años, los investigadores han intentado hacer baterías a partir de otros metales, más ligeros y abundantes, entre los cuales destaca el magnesio, el séptimo elemento más cuantioso en la corteza terrestre. En un artículo reciente publicado en la revista Advanced Materials [Orit Chusid et al.: «Solid-State Rechargeable Magnesium Batteries», 2003, 15 (7-8): 627-630], unos científicos israelitas demuestran, por primera vez, que el desarrollo de baterías recargables de magnesio es posible y realista.

Una batería funciona gracias al flujo de iones entre los electrodos, el ánodo y el cátodo. Cuando los iones van del ánodo al cátodo proporcionan energía eléctrica y cuando van del cátodo al ánodo, las baterías se recargan. Dado el gran auge en el desarrollo de baterías recargables de litio, se ha trabajado insistentemente en el desarrollo de disoluciones electrolíticas formadas por dispositivos en estado sólido que permitieran una gran flexibilidad en las dimensiones y en los dispositivos, incrementando, a la vez, la seguridad.

Los autores del trabajo, siguieron esta misma línea, pero cambiaron de material y utilizaron, en vez de litio, ánodos de magnesio. Como el magnesio es un metal demasiado frágil para ser utilizado en la fabricación de las finas láminas de las baterías, optaron por una aleación que contiene un 3% de aluminio y un 1% de cinc. Para el cátodo, utilizan un material formado por azufre y molibdeno (Mo6S8) obtenido a partir de otra aleación con cobre. En el trabajo, los autores israelitas explican cómo desarrollaron un nuevo gel electrolítico para las baterías de magnesio, combinando polímeros y elementos plastificadores y obteniendo un compuesto (PVdF) que presenta una conductividad tan alta como la que se da en las baterías de litio actuales y con un comportamiento dependiente de la temperatura también muy satisfactorio.

Así pues, nos hallamos frente al probable nacimiento de un nuevo grupo de baterías que, si los resultados reportados en este artículo se confirman, supondrá un gran progreso tecnológico y una importante contribución a la conservación del medio ambiente desde la ciencia de los materiales.


Portada | Temas | Archivo | Glosario | Buscar | Navegador | Medios | Suscripción | Créditos |

(C) ECOTROPÍA es una publicación de RUBES EDITORIAL y del CEA (UAB)