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El dióxido de carbono del vertedero marino
Ecotropía
(Barcelona).
Uno de los puntos cruciales en la ciencia del cambio climático consiste en
determinar con exactitud el balance de carbono en el planeta. Las incertidumbres
al respecto son considerables, de la misma forma que es imposible conocer de
forma precisa las emisiones y se utilizan para su cálculo indicadores como el
consumo de combustibles fósiles a escala mundial o la magnitud global de la
cabaña ganadera, también es difícil evaluar el dióxido de carbono
(CO2)
fijado por la producción primaria o por el océano. En un reciente artículo
publicado en la revista Nature [Bates, Nicholas R. et al., 2002; 420 (6915): 489-493]
científicos de la Estación Biológica de Bermuda
y de la Universidad de California en Los
Ángeles informan sobre el análisis de las medidas de las concentraciones de CO2
entre 1988 y el 2001 que han realizado recientemente.
El
flujo global neto de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera depende
de la tasa del flujo de CO2 a través de la interfase aire-agua y,
posteriormente, de la velocidad con la que el gas carbónico pasa de la capa
superficial del océano a las capas profundas. Este último proceso es una
compleja función de procesos físicos y biológicos que se dan en escalas de
tiempo que abarcan desde intervalos inferiores al año hasta más de 1000 años. En
las regiones polares y subpolares, la formación y el subsiguiente hundimiento
de aguas densas ricas en CO2 representa un mecanismo importante de
fijación de carbono en el océano. En cambio, en los giros subtropicales y en
aguas someras, las aguas se ventilan formando las aguas subtropicales (STMW,
acrónimo en inglés) liberando de nuevo gas carbónico a la atmósfera. Aunque
fácil de describir en pocas palabras, el proceso es complejo y, hoy por hoy, las
tasas de variabilidad interanual de la absorción de dióxido de carbono desde la
atmósfera a las aguas subtropicales han sido cuantificadas muy
deficientemente.
En su
trabajo, los autores muestran cómo las concentraciones de CO2 en las
aguas subtropicales del Atlántico Norte han aumentado el doble de la tasa
esperada en función del incremento del CO2 atmosférico. Este aumento
daría cuenta de una absorción adicional de entre 0,4 y 2,8 billones (1012)
de kg en el período estudiado que equivalen a entre un 3 y un 10% de la
absorción anual de CO2. Los autores sugieren que la ausencia de
procesos de mezcla invernales en las décadas recientes es la causa probable de
esta acumulación.
Los autores finalizan su estudio comentando
que, aunque han medido y comprobado cómo las aguas subtropicales tienen
influencia en la absorción del carbono a corto plazo, no representan
probablemente una tendencia a largo plazo sino que, en cambio, caracterizan
sustancialmente la variabilidad interanual de la absorción del gas y, por lo
tanto, del clima.
Más información de la red
North Atlantic Oscillation website:
http://www.met.rdg.ac.uk/cag/NAO/
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