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El dióxido de carbono del vertedero marino

8/05/03

Ecotropía (Barcelona). Uno de los puntos cruciales en la ciencia del cambio climático consiste en determinar con exactitud el balance de carbono en el planeta. Las incertidumbres al respecto son considerables, de la misma forma que es imposible conocer de forma precisa las emisiones y se utilizan para su cálculo indicadores como el consumo de combustibles fósiles a escala mundial o la magnitud global de la cabaña ganadera, también es difícil evaluar el dióxido de carbono (CO2) fijado por la producción primaria o por el océano. En un reciente artículo publicado en la revista Nature [Bates, Nicholas R. et al., 2002; 420 (6915): 489-493] científicos de la Estación Biológica de Bermuda y de la Universidad de California en Los Ángeles informan sobre el análisis de las medidas de las concentraciones de CO2 entre 1988 y el 2001 que han realizado recientemente.

El flujo global neto de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera depende de la tasa del flujo de CO2 a través de la interfase aire-agua y, posteriormente, de la velocidad con la que el gas carbónico pasa de la capa superficial del océano a las capas profundas. Este último proceso es una compleja función de procesos físicos y biológicos que se dan en escalas de tiempo que abarcan desde intervalos inferiores al año hasta más de 1000 años. En las regiones polares y subpolares, la formación y el subsiguiente hundimiento de aguas densas ricas en CO2 representa un mecanismo importante de fijación de carbono en el océano. En cambio, en los giros subtropicales y en aguas someras, las aguas se ventilan formando las aguas subtropicales (STMW, acrónimo en inglés) liberando de nuevo gas carbónico a la atmósfera. Aunque fácil de describir en pocas palabras, el proceso es complejo y, hoy por hoy, las tasas de variabilidad interanual de la absorción de dióxido de carbono desde la atmósfera a las aguas subtropicales han sido cuantificadas muy deficientemente.

En su trabajo, los autores muestran cómo las concentraciones de CO2 en las aguas subtropicales del Atlántico Norte han aumentado el doble de la tasa esperada en función del incremento del CO2 atmosférico. Este aumento daría cuenta de una absorción adicional de entre 0,4 y 2,8 billones (1012) de kg en el período estudiado que equivalen a entre un 3 y un 10% de la absorción anual de CO2. Los autores sugieren que la ausencia de procesos de mezcla invernales en las décadas recientes es la causa probable de esta acumulación.

Los autores finalizan su estudio comentando que, aunque han medido y comprobado cómo las aguas subtropicales tienen influencia en la absorción del carbono a corto plazo, no representan probablemente una tendencia a largo plazo sino que, en cambio, caracterizan sustancialmente la variabilidad interanual de la absorción del gas y, por lo tanto, del clima.

Más información de la red
North Atlantic Oscillation website: http://www.met.rdg.ac.uk/cag/NAO/


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