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Los moluscos como
indicadores
Ecotropía
(Barcelona).
La pesca comercial de organismos
bivalvos es una fuente importante de ingresos para muchas comunidades locales
que viven cerca de la costa. No obstante, no siempre es fácil la compatibilidad
entre el uso comercial de estos organismos con un desarrollo industrial. En
distintas localizaciones de todo el mundo se han identificado actividades
industriales que conllevan la contaminación de moluscos por metales pesados,
como los episodios recogidos en la literatura de contaminación por mercurio en
moluscos en Japón, Suecia, Irak, etc. Así, para asegurar un uso comercial
duradero y continuado hace falta establecer programas de seguimiento de la
calidad de los organismos explotados comercialmente. Las administraciones
responsables de muchos países han elaborado marcos legales y normativas que
intentan garantizar la calidad alimentaria de los productos extraídos del mar y
que, normalmente, comportan programas de monitorización basados en una o varias
especies como bioindicadores. Según la metodología tradicional se usan los
organismos bivalvos, habitualmente los moluscos, para controlar la calidad del
agua, y si la especie usada como bioindicador muestra buenas condiciones se
supone que el resto son seguras y aptas para el consumo.
Expertos españoles han realizado un estudio en Galicia, una zona muy importante atendiendo a
sus recursos pesqueros, donde muestran que la acumulación de metales en
distintas especies no siguen los mismos patrones de las especies usadas como
bioindicadoras, por lo que de seguir usando la metodología tradicional, la
estimación del riesgo puede resultar imprecisa y arriesgada (Y.Saavedra et
al.: «Interspecific Variation of Metal Concentrations in Three B bivalve
Mollusks from Galicia», Arch. Environ. Contam. Toxicol. 2004,
47, 341-351).
En su estudio, los investigadores han comparado las concentraciones de
metales pesados entre Mytilus
galloprovincialis, especie usada habitualmente como bioindicador,
Venerupis pullastra (almejas) y Cerastoderma edule (berberechos) en
diferentes localizaciones de la costa gallega (noroeste de la península
Ibérica). En su trabajo han determinado que, mientras M. galloprovincialis
es una especie que acumula cinc y plomo, en
cambio, acumula muy poco arsénico y plata comparado con las otras dos especies.
V. Pullastra que, a su vez, acumula plata y arsénico y C. Edule,
níquel y cromo. Las concentraciones de mercurio, cadmio,
cromo, arsénico, plata y cinc en los organismos estaban relacionadas
linealmente con las condiciones ambientales pero, en cambio, las
concentraciones de cobre, níquel y plomo en algunas especies mostraban una
relación no lineal con las condiciones ambientales.
El estudio concluye que la variabilidad de la concentración de metales en
los moluscos depende de las características de cada especie que, a su vez,
varían con el metal. Así, en algunos casos la correlación es alta y ciertas
especies de moluscos son un buen bioindicador, pero en otros, la correlación es
moderada o baja, con lo cual determinadas especies no son útiles para predecir
las concentraciones de las otras. Naturalmente, en el estudio se han encontrado
otras relaciones interesantes que son especialmente aplicables a la zona en la
que se ha llevado a cabo el estudio.
Finalmente se concluye que, para determinar la concentración de plata,
arsénico o cadmio en la almeja y los berberechos hay que realizar una
monitorización independiente.
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