|
| | |
|
| | | |
|
Descubierta una nueva forma de contaminación por carbono
Ecotropía
(Barcelona).
Conforme ha avanzado el desarrollo de la humanidad, se han ido
detectando nuevas formas de contaminación por las cuales el ser humano altera el estado del
medio ambiente. A la contaminación por productos químicos se añaden
contaminantes de tipo radiactivo, de tipo biológico y cada vez tienen más
importancia la contaminación sonora y electromagnética. En definitiva, parece
que el desarrollo de la sociedad se encuentra íntimamente ligado a la
diversificación de las vías de contaminación ambiental. En el caso de los
contaminantes químicos, y en parte debido a la elevada actividad que algunos de
ellos presentan, el número de nuevas sustancias que se emiten y contaminan la
atmósfera aumenta cada año. En este sentido, un equipo internacional de
científicos dirigido por el Dr. Mihály Pósfai, del Departamento
de Ciencias Ambientales de la Universidad de Veszprém,
ha investigado una nueva forma de contaminación producida por el
carbono. Los resultados de su investigación se publicaron el mes de marzo en el
capítulo dedicado a la atmósfera de la revista Journal of Geophysical Research,
publicada por la Unión Americana de Geofísica
(AGU).
Los
investigadores han descubierto unas partículas formadas por
carbono, hasta ahora desconocidas, a las que han denominado
«bolas de alquitrán».
Estas bolas
han sido detectadas por el equipo en diferentes emplazamientos en los cielos de
Hungría, en los mares de India, y en el África meridional. Este tipo de
contaminación parece originarse por la quema de madera y restos silvícolas de
los bosques y puede darse en una gran variedad de escenarios afectados por
estas actividades. Según los autores, las bolas de alquitrán se formarían
probablemente en el interior de las plumas de contaminantes, horas
después de haber sido emitidos los gases a la atmósfera.
El descubrimiento tuvo lugar al analizar los contaminantes en el
microscopio electrónico y detectar que no se trataba de hollín −a simple
vista se confunden−. El hollín está formado por esferas con capas de
grafito superpuestas, igual que en una cebolla, y se aglutinan formando cadenas
o racimos. Por el contrario, las bolas de alquitrán están separadas las unas de
las otras y no presentan ninguna estructura interna. Precisamente, esta
característica es de gran importancia ambiental, dado que la estructura interna
determina, en gran medida, las características ópticas del material y, por
tanto, el color y la absorción de luz. Esta absorción debe tenerse en cuenta
en los estudios que se realizan sobre la evolución del
clima, ya que no se comporta igual que las otras formas de contaminación por
carbono. Dada la naturaleza de este tipo de contaminante, es pertinente
estudiar el posible efecto que pueda tener sobre la calidad del aire.
Más
información en la red:
http://www.agu.org/pubs/crossref/2004/2003JD004169.shtml
|