Rubes Editorial
Centre d'Estudis Ambiental (UAB)

Portada | Temas | Archivo | Glosario | Buscar | Navegador | Medios | Suscripción | Créditos |

Noticias Archivo  

El hombre, víctima y verdugo

20/11/03

Ecotropía (Barcelona). La acelerada pérdida de biodiversidad en los espacios naturales es un fenómeno cada vez más evidente y preocupante. Existen dos mecanismos fundamentales que conducen a una disminución de la biodiversidad: la disminución del tamaño de las áreas naturales y un cambio en las condiciones de los ecosistemas. Algunos de los fenómenos que afectan en mayor medida a las condiciones de los ecosistemas son la polución, la fragmentación de hábitat o la introducción de nuevas especies. Por otro lado, la extensión de las áreas agrícolas, la deforestación y la urbanización provocan un retroceso de los espacios naturales. En ambos procesos la intervención del hombre es incuestionable.

Se puede deducir, entonces, que uno de los factores que más influencia tiene en la variación de la biodiversidad es el ritmo de crecimiento y la densidad de población en un territorio. En el artículo «Forecasting global biodiversity threats associated with human population growth» publicado en Biological Conservation (2003, 115: 161-164), McKee y sus colaboradores analizan la importancia del crecimiento de las poblaciones humanas con respecto al efecto que producen sobre la biodiversidad de mamíferos y aves. El crecimiento y la expansión de las poblaciones humanas ha provocado el desplazamiento y la extinción de otras especies; un proceso que se inició en el Plioceno y se aceleró en el Holoceno. Así que, este fenómeno no es ni nuevo ni desconocido. Pero McKee y sus investigadores pretenden ir más allá y cuantificar la relación crecimiento-biodiversidad para establecer los futuros patrones de esta variable ecológica.

Estudios recientes han mostrado una clara relación entre la disminución de la biodiversidad y el tamaño de la población humana, convirtiéndose ésta última en una variable utilizada con éxito por investigadores norteamericanos y británicos para determinar la evolución de la biodiversidad. También a escala global, se han hallado evidencias de que la densidad de la población humana es la variable antropogénica que mejor describe la disminución de especies de aves por nación. El estudio de McKee se ha centrado en las poblaciones de mamíferos y aves presentes en 230 países (aunque finalmente sólo fueron utilizados los datos de 114). Al igual que en otros estudios, no se halló una relación entre la tasa de crecimiento de la población humana y la de decrecimiento de la biodiversidad, pero sí se encontró una fuerte correlación entre la densidad de población y el número de especies amenazadas por unidad de área, siendo esta correlación aún mayor para los mamíferos y las aves.

Con estos datos se elaboró un modelo para predecir la evolución de las poblaciones de mamíferos y aves en cada país para los años 2020 y 2050. Este modelo prevé un aumento significativo de las amenazas sobre la biodiversidad para aquellas naciones con poblaciones crecientes, y modestos descensos en las poblaciones humanas que decrecen. En términos globales, se espera un incremento medio de las especies de mamíferos y aves amenazadas en los próximos 20 años de 1,6 puntos (7%), y de 3 puntos (14,3%) en los próximos 50; aunque en países como Congo el aumento puede llegar hasta el 38%.


Portada | Temas | Archivo | Glosario | Buscar | Navegador | Medios | Suscripción | Créditos |

(C) ECOTROPÍA es una publicación de RUBES EDITORIAL y del CEA (UAB)