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Modelos de dispersión de contaminantes y control de la calidad del aire
Ecotropía
(Barcelona).
El
cuidado de la calidad del aire es responsabilidad de las administraciones.
Éstas establecen regulaciones y normativas en ejercicio de sus competencias y
en función del nivel de sus responsabilidades. Dentro de la Unión Europea, la Comisión Europea
establece directivas sobre los valores máximos de las concentraciones que
pueden alcanzar los contaminantes del aire y los distintos organismos de los
países miembros trasponen estas directivas a su legislación según la estructura
de su ordenamiento de competencias. Para establecer estos reglamentos se parte
de las experiencias previas y del conocimiento del efecto sobre la salud de
cada uno de los contaminantes. No obstante, para poder controlar en una zona
determinada la evolución de la calidad del aire y, sobre todo, para gestionar
situaciones eventualmente problemáticas es necesario disponer de herramientas
predictivas como los modelos de dispersión de contaminantes.
En una serie de dos artículos publicados en la revista
Environmental
Quality Management, Mario G. Cora y Yung-Tse Hung revisan el uso y la
práctica de estos modelos. Son dos artículos muy pedagógicos, útiles a los
profanos y a los expertos, que sin duda realizarán lecturas distintas. La
modelización de la dispersión de contaminantes se usa para estimar la
concentración de polucionantes, habitualmente a nivel del suelo, a partir de
las fuentes de emisión. La técnica utiliza una representación matemática de
factores que afectan a la dispersión de la polución como la difusión y la
advección por el movimiento del aire. Como explican los autores en los
artículos, el grado de precisión de los modelos que se utiliza comúnmente
depende de la precisión espacial y temporal requerida. Cuanto más precisos y
detallados tengan que ser los resultados, mayores serán los instrumentos de
cálculo utilizados y menor el área de estudio. La
Agencia
Ambiental Americana (EPA) es un referente para este tipo de
consideraciones. En los artículos se explica el uso del modelo ISC
(Industrial Source Complex), del modelo
SCREEN3
y del modelo HEM
(Human Exposure Model), junto con consideraciones acerca de su aplicación.
Los autores se refieren frecuentemente a ejemplos de regulaciones y de
usos de los modelos de dispersión en distintas zonas de Estados Unidos, aunque
sus comentarios son aplicables a muchas otras zonas del planeta. Asimismo, se
aporta una interesante revisión de los quince artículos más importantes
referidos a los temas de modelización de la dispersión de los gases
contaminantes publicados en los últimos cinco años, con lo cual el lector se ve
rápidamente introducido en la bibliografía del tema.
En resumen, el trabajo de Mario G. Cora y Yung-Tse Hung, investigadores
del Departamento de Ingeniería Civil y
Ambiental de la Universidad de Cleveland, en Ohio, Estados Unidos, es una
contribución muy notable para todo el ámbito relacionado con el estudio, el
análisis y el control de la calidad del aire.
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